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martes, 15 de octubre de 2019

Sorolla traspasa los sentidos.












Sorolla traspasa los sentidos: vitalidad, luz, movimiento, belleza...
Sus cuadros rebosan alegría de vivir,  deleite infantil,  claridad,  regocijo. Todo esto nos lo trasmite por medio de su tratamiento del color, único en la historia del arte. Estos colores siempre van mezclados con mucho blanco, como si su pupila estuviera casi cegada de tanta luz;  Sus trazos maestros, sueltos, elásticos y vigorosos aportan el dinamismo que hacen de cada pintura una instantánea vívida y fresca. Pero es esa irradiación de luz pura del mediterráneo, siempre transparente y entusiasmada, captada con absoluta precisión y derramada por todos sus cuadros, lo que convierte estas imágenes en algo trascendente.

Otra característica de sus cuadros es el punto de vista que toma: se trata de una mirada realista  y sólo idealizada por su lírico sentido del color. Los personajes son observados desde afuera y fusionados al paisaje, como en una novela costumbrista. La mirada de niños, mujeres y hombres no suelen dirigirse al pintor, con lo que nos convertimos en espectadores externos de un mundo en que las personas ríen, juegan, conversan, y avanzan en su día a día, satisfechas de sí mismas y en perfecta comunión con el mundo.  

La belleza de los cuadros de Sorolla es muy llamativa, pero no es estática, rígida o decorativa, como en tantos cuadros realistas de su época, sino que su pincelada particular la dota de una vitalidad y un ritmo contagioso.

Sorolla es para contemplarlo con la mente en blanco, abierta a las ondas del color más armonioso, fluido y vibrante. 
Nunca hubo tanta alegría radiante en la pintura.


Biografía del pintor:
http://es.wikipedia.org/wiki/Sorolla
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/k/kandinsky.htm

jueves, 10 de octubre de 2019

Gauguin. El sueño pausado.






















Pinturas de Paul Gauguin



Gauguin es inclasificable. Es simplemente él, pintando a su modo, sin concesiones a la moda de su tiempo, con absoluta libertad, y con el placer de ser el único dueño de su arte. ¿Es quizá su lenguaje propio, espontáneo e íntimo lo que nos fascina?
Gauguin no pinta la naturaleza, el paisaje y las personas de un mundo ideal; pinta las vibraciones de su alma en un entorno ideal. Plasma los colores que capta su retina, envueltos en la música anhelante de su mundo interior; ésa que le brota, a veces con paz y otras con melancolía o nostalgia de una realidad imposible. Las mujeres de su isla, tan retratadas, no son tales: posan para él. Son figuras que posan, regalándole sus formas y colores para que él las transforme en poesía. Ellas forman parte de su ideario interno como formas dispuestas en una gran composición perfecta. Ese mundo hermoso, que escapa de todas sus pinceladas, obedece al emotivo paisaje de su mente, el cual va tomando de la naturaleza y de las gentes sencillas, el gesto, la forma dulce, libre y entregada.

En todas sus originalísimas composiciones vemos un ritmo lento y profundo, como detenido en el tiempo; un color evocador que es una delicia para los ojos. Sus cuadros nos trasmiten calma y encanto, pero también late, en algunos de ellos, una chispa de amenaza, o quizá inquietud, como si la belleza desnuda pudiera quebrarse de un momento a otro.
En definitiva, contemplando sus cuadros, siento desprenderse una melodía lírica y pausada, que va dejándome un regusto a verdad, a ensueño, a ideal vibrante.


Biografía de Gauguin:

http://www.epdlp.com/pintor.php?id=254

domingo, 15 de septiembre de 2019

Habla la luz: Johannes Vermeer e Isabel Guerra




Johannes Vermeer (1632-1675)


Es inevitable para mí comparar a estos dos grandes pintores, lejanos entre sí en el tiempo, pero unidos por un tratamiento y sentimiento común de la luz.

La luz habla en estos cuadros: a través de colores y matices sutiles cuenta la pequeña historia que se esconde en cada lienzo.  Y lo hace con una delicadeza que transciende lo cotidiano, llevándonos a una sensación de encantamiento contemplativo y casi poético.

En todos los cuadros el detalle de los objetos cobra tanta importancia como el tema central, especialmente en Veermer. Éstos llenan y completan el espacio con su presencia, y nos hablan del mundo privado e íntimo del retratado.

En los dos pintores se aprecia una especie de soledad satisfecha en los personajes, un intimismo cálido; como si una cámara oculta estuviera grabando el grato ensimismamiento de una persona en sus quehaceres diarios. Todo es calmado y armónico, nada turba la escena; el tiempo parece detenerse y abrirse para que podamos ver y participar de cada detalle delicioso de la escena.

Pero la luz es lo más bello y es lo que queda en nuestra memoria emocional al contemplar estas pinturas; es la que narra sin palabras. En estos lienzos se posa finamente sobre las personas y los objetos. Y pausadamente, como polvo místico, los envuelve en su silencio.





Johannes Vermeer. Biografía: http://es.wikipedia.org/wiki/Johannes_Vermeer













ISABEL GUERRA. LA MONJA PINTORA. Artículo de Zenda Caballero
Desde que en 2005 vi por primera vez un cuadro de Isabel Guerra, he procurado seguir su trayectoria artística fascinada por su habilidad innata para plasmar un pensamiento en sus lienzos. La pintora de la luz como la llaman nació en Madrid en 1947, hija única muy deseada pues sus padres tardaron 10 años en concebirla, despertó a la vocación artística a los 12 años casi al mismo tiempo que a la vocación religiosa. Ingresó en el Monasterio cisterciense de Santa Lucía en Zaragoza a los 23 años y desde entonces su arte se ha centrado en plasmar todo el amor que siente por la vida con tal realismo, que transporta al observador al mundo de luz que la envuelve.
Ella dice que busca en cada cuadro la belleza, la luz, la bondad, la verdad y la hermosura con mayúsculas. Cada cuadro tiene su propia historia, su vida y en cada uno pone todo su corazón.
Miembro de honor de la real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo y de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, su cuadros se cotizan entre 2.000 y 10.000 € y suele exponer cada dos o tres años para deleite de todos nosotros.

Zenda Caballero:


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(Fragmento de una entrevista:)

P. Isabel, ¿qué le transmite esa realidad que ve cuando sale al exterior?, ¿le gusta?

R. ¿Este mundo convulso y violento que vivimos? Yo creo que no puede gustarle a nadie. Intento luchar dando pistas de todo lo contrario: luz y esperanza. Hay otros que luchan con el testimonio, utilizando el arte como un espejo de la violencia. Yo intento transmitir una fórmula que evite que la violencia se apodere de nosotros.

P. ¿El arte no ha de servir para transmitir los sentimientos que lo real provoca en el artista?

R. Yo me baso en lo real, no invento mis imágenes, pero llamo la atención sobre la paz y la luz, que sí está entre nosotros. Por ejemplo, ahora mismo estamos aquí bien, a gusto, sin violencia: luego es un mundo posible, y eso es lo que intento demostrar: que no está todo perdido, que la situación no es irreversible, que no estamos en el camino a la distorsión absoluta de la Humanidad. No, es posible encontrar caminos de belleza. Esto es lo que intento decir, y hay quien lo recoge.


jueves, 12 de septiembre de 2019

El estallido Kandinsky















"No hay nada sobre la tierra que se incline con tanta fuerza a la belleza y se embellezca con tanta sencillez como el alma...Por ello,
escasas son las almas que resisten en la tierra a otra alma entregada a la belleza."
Maeterlinck



Kandinsky dispara con su arte: dispara en nosotros resortes desconocidos; abre mundos fantásticos cuyas claves las pondremos nosotros.
Bebe del más profundo subconsciente con una fuerza casi furiosa. Derrama colores, sinfonías, historias... en un lenguaje inasible, pero que sin embargo, hace vibrar cuerdas nunca antes tocadas. Es lirismo traspasado de color, es un estallido, una fiesta, una lucha. Es un fuego de posibilidades.

Las geometrías ordenadas de muchas de sus pinturas ¿danzan en armonía sobre el vacío? ¿Son la cara vista de los números? ¿Se estará creando un planeta?, ¿o es diálogo de ángeles?; ¿Serán luces y formas ansiando penetrar en la mente de algún inventor, o tal vez fertilizar la inspiración de un músico? ¿Y si fuera el pensamiento en sueños de alguien que desea transformar el mundo?

El poder de sugerencia de este pintor es lo que más me fascina. También esa fuerza caótica que golpea con su belleza, inquieta, irresistible, ineludible como una avalancha.

El color, en manos de Kandinsky, está más vivo que en ningún otro pintor. Brilla y aturde.
Tras él hay tanto dinamismo que recuerda las fuerzas naturales explosionando: nacimientos, muertes, creación... tormentas, fuegos, resacas, torbellinos... Toda una marea de vida está mezclada en estos abstractos. Las formas imprecisas, a medio hacer, se arremolinan y estallan con la música de un coro infinito; una voz intensa que parece venir de otros mundos.

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Aquí tenéis su biografía:


Añado este artículo sobre Kandinsky. Es muy bueno. Tanto el artículo como los comentarios:



viernes, 6 de septiembre de 2019

Whyn lewis. Formas esenciales


















Minimalismo, diseño, ilustración, arte decorativo o arte trascendente... Lo que trasmiten claramente estas imágenes es simplicidad. Una sencillez que roza la pureza. La línea habla por sí sola.
Se trata de un arte esencial y directo como la mirada de un perro.

Whyn Lewis nos muestra unos animales bellos, quietos, ensimismados casi en su mundo interno, que ronda paralelo al nuestro.
Pero esa quietud blanca está teñida de delicadeza y ternura. Las formas compactas están tratadas por el pintor con exquisito mimo, como si por ellas pasara una caricia humana, un deseo de aprehender toda la humildad animal.

Poesía, belleza y ternura concentradas en tan sólo unas cuantas formas esenciales.

Volarela: Practicando el asombro: http://unvientodepaz.wordpress.com/