Mostrando entradas con la etiqueta microrrelato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta microrrelato. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de mayo de 2024

Tempus fugit. La puerta verde. Microrrelato.






El Tintero nos invita a realizar un microrrelato en relación al tema del tiempo. Aquí está el mío.

Si queréis leer el resto, pinchad aquí: MICRORETO

                                                            


                                                     "Tempus fugit" Obra de Fernando Núñez                                             


 LA PUERTA VERDE

 

-Sí, al servicio de caballeros se va por ahí.

-Gracias.

Una puerta roja… ¿Qué es esto?

¿Y esa puerta azul? ¿Y esa otra amarilla? ¿Y la negra, y la verde, y la naranja? Alguien juega conmigo...

En la amarilla, ¡no! mi padre me está pegando. ¡No  me pegues, más, por favor, por favor, no he sido yo!

Salgo deprisa, lloro, mis lágrimas de niño mojan mis zapatos de viejo.

Abro la negra, el despido después de mi depresión. Cierro de golpe. Mi angustia huele a tinta.

La azul... Mi hijo me insulta. ¿Qué no hice bien?

La naranja. Una pistola sobre una mesa. Una botella de vino… ¿Por qué no lo hice?

La verde… La verde se abre y se cierra al ritmo de un tic tac... Es atrayente... Hay un bebé gateando en el suelo. Pero no es mi casa. ¿Seré yo?

 Una madre buena, desconocida, me toma en brazos...

¡Nacer, nacer, quiero volver a nacer...!

-Señor, no grite, ¿ha terminado? Necesito el baño... Gracias... (Buf, qué peste a alcohol tiene este hombre...)

-¿Perdone, dónde está la puerta verde?, ¡Quiero entrar, amigo, ayúdeme, quiero volver a nacer! ¡A nacer! ¡Oh, sí… una segunda oportunidad!

Me mira como a un loco... Cierra la puerta del WC. Es de un color imposible, el color de los sueños. Intento abrirla de nuevo con todas mis fuerzas,  pero se esfuma de mis manos, huye como el tiempo... También mis dedos, yo mismo huyo de mí mismo… Resbalo como el agua y desaparezco ¡por una puerta verde...!


*




lunes, 28 de noviembre de 2022

Un cadáver en el ascensor


  


IMÁGENES NO APTAS PARA LOS VIVOS

 

Entré en el ascensor. Lo primero que veo siempre es mi figura al completo, pues tiene un gran espejo, que parecía pulimentado por el peso de los siglos. O sea, que brillaba mucho. Como cada día, antes del trabajo, le daba los últimos toques a la melena, cuando, cuál no sería mi sorpresa, la mujer que tenía ante mí era yo, pero con cara de muerta. Y no por no haber dormido mal ese día... No; estaba inexpresiva, completamente echa un fiambre. ¡Menudo susto me estaba dando el endemoniado espejo!

Después, subió un anciano con su perro; y lo mismo. Los dos tenían los rostros yacentes. Ya no podía más del miedo. Lo comentamos en el ascensor. No, no estaba loca. Él hombre  también percibía el fenómeno, y su perro, nervioso, comenzó a aullar. Lo hablamos también con la portera al salir, la cual me confirmo su terrorífica experiencia cuando lo limpiamos ese día; me dijo que todos los que bajaron por él, salieron más muertos que vivos tras verse en el espejo con esa cara azul recorrida por pequeños huéspedes sin patas.

Si todo hubiera acabado ahí… Pero tras volver de mi trabajo, confieso que muy temerosa de volver a usar la espantosa caja deslizante convertida en féretro, no pude hallar la puerta de mi hogar. Di trescientas vueltas y sospeché ansiosamente de mi cordura. Al preguntarle a un paseante por el número de mi edifico, me contestó que aquel bloque de apartamentos fue demolido hacía ya veinte años. Y como, obviamente, yo  no creo en fantasmas ni en tonterías de esas, y soy un rato cabezona..., sigo buscando mi puerta, siglo tras siglo.


***

 




Aunque yo no participé esta vez en este reto, os animo a descargar el libro gratuito en pdf que recoge todas las creaciones de mis compañeros para este desafiante y precioso reto: 

Un cadáver en el ascensor


miércoles, 23 de noviembre de 2022

Carta de un hombre bueno. Micro para el Tintero

                                Imagen de alekcunder (Deviantart)
                              https://www.deviantart.com/alekcunder/art/Mirror-382109929



 

                                                                                                        Carta de un hombre bueno


   Querida Sara. Hace mucho que no te escribo. Aquí en la Tierra está pasando algo terrible. Hay una plaga. Todo el mundo tiene un clon. Y es maligno. Hemos destruido todos los espejos, y los cristales. Ya no queda una sola superficie reflectante. Aun así, ellos siguen ahí. Vienen a por nosotros. Suplantan nuestra vida y luego nos destruyen. Yo fui quien descubrió su origen espiando a mi vecino con los prismáticos. Pero más gente los ha visto nacer. Te miras una mañana en el espejo; y cuando sales a la calle, ya se ha creado. Se desprende del vidrio como millones de pequeñas esferas que se aglutinan hasta ser tú. Se relaciona con tus amigos, va a tu trabajo, visita a tu familia, pasea a tus niños…, y lo hace de tal modo que jamás coincide contigo. Son extremadamente malévolos: la peor versión de ti mismo multiplicada por 100. El caos y dolor que dejan en tu vida es indescriptible. Cuando se percata de que lo has descubierto, y dices a los demás que no eras tú quien hizo sus fechorías, entonces va a por ti y te aniquila.

  Por todas partes reina el caos, la iniquidad, el egoísmo. La gente se mata entre sí…

  Cada vez son más y más… han aprendido a clonarse a partir de tu mirada en las pupilas del otro. 

  No quiero mirar a la gente. No quiero verme ni siquiera en los charcos…

  Los rebeldes se están quedando ciegos. Se operan el nervio óptico. 

  Me uniré a ellos.

  Quiero seguir siendo un hombre bueno. 


miércoles, 21 de septiembre de 2022

Dormir es distraerse del mundo... Micro

 

                                                             Pintura: Christian Schloe


CONSEJOS GENERALES

Bloguer hace desaparecer algunos comentarios. Si valoras tu esfuerzo, te aconsejo que antes de enviarlo hagas una copia de seguridad en el ratón;  después te aseguras de que aparece en el blog al actualizar la página. Espera unos segundos. Si no aparece pegas la copia. No te preocupes si salieran dos, yo te elimino el sobrante. Y esto aplica a todos los blogs.



                                       DORMIR ES DISTRAERSE DEL MUNDO

 

  La enfermedad del sueño; eso tenía. Nunca recordaba lo que soñaba en esos segundos de inconsciencia. Sin embargo al despertar, contemplaba la vida con absoluta perplejidad, totalmente novedosa, impredecible, bella. Chapoteaba de asombro en asombro.

  –¡Eh, muchacho, despierta. Estoy aquí!

  –Ya lo veo. Tu voz parece un claxon. Pero eres bello como un torrente despeñándose, ¿lo sabías?

  –Ya está el poeta de nuevo…Vives en una nube.

  –Es matemáticamente posible que un viento  te arranque los papeles de las manos y tú tengas un accidente por seguirlos. No cruces ahora  – Y antes de que se durmiera de nuevo, su amigo añadió:

  –¡Me estás salvando la vida! Y se rio inquieto como un mono. Mas quedó muy serio cuando un viento empezó a levantar los papeles que llevaba mal cogidos.

  El soñador se volvió a despertar, y despidiéndose, dijo, como para sí mismo:

  –Somos nubes… dentro de nada mi mente tomará la forma de un elefante nostálgico. Sólo sé que no sé nada. La vida cambia de opinión continuamente… Mira esa paloma, sus átomos revientan en un grito de luz.

  Con pasos elefantinos, siguió la calle, que parecía terminar en el pensamiento de un niño con pantalón a rayas, el cual miraba absorto una extraña nube. 

  De sueño en sueño despertaba cada vez más rico en asombros; feliz de que a cada zancada pisara la sombra exacta de su propio pie; admirado por que cada cosa ocupara su lugar matemático en el mundo.

  Pero el colmo de su perplejidad llegó al despertarse empapado, dentro de una nube; la misma que contemplaba asombrado aquel niño con pantalón a rayas.


**

  Basado en las dos citas de Borges:

  "Dormir es distraerse del mundo"

  "Si de algo soy rico es de perplejidades, no de certezas". 


MÁS PARTICIPACIONES EN EL MICRORRETO DEL TINTERO DE ORO: 

microrretos

   

                                             

jueves, 21 de abril de 2022

El vacío. Microrelato

 

Pintura: Denis Sharazin Denis 


 LA FORMA DEL VACÍO


Despertó. No podía moverse. La muerte tiraba de su mano con una succión devastadora. Luego de su brazo.  Y de su pijama. Y de su cama. Y de su mujer en la cama; Y de su casa... Y de su madre, que en ese momento preparaba gachas... De su gato Ilu, de sus amigos, de su barco, de su bonsai, de su país, de su planeta Tierra... Todo su mundo entero fue tragado por la muerte. 

Pero a él no se lo llevó.

Quedó flotando en el espacio, vivo, solo, contemplando en sí mismo la pavorosa forma del vacío. 

martes, 9 de marzo de 2021

La fiesta de disfraces (Micro relato)

 

 Se apagaron las luces. Se apagó la música. Y las voces se hundieron en la expectación. Todos notaron caer sus disfraces por un agujero cercano a los pies. Fueron succionadas sus ropas, y sus pieles; y sus apariencias. Sin dolor, como si una mano invisible los desnudara con afecto maternal. A todos. Y la vergüenza los abofeteó. También el miedo. La vulnerabilidad de sus almas clamaba en aterrado silencio. Eran. Ellos mismos, sin más. Eran... expuestos, como el mismo mar ante la mirada atrevida del día. Se encendieron las luces. Todos habían huído tras los muebles, las cortinas, las puertas...

Pero una niña jugaba. Ausente. Como si toda su vida hubiera sido así. 

 

lunes, 16 de noviembre de 2020

Idilio imposible (breve cuento fantástico de amor)

 https://www.pinterest.es/pin/294915475601041235/

Hada del bosque


 

IDILIO IMPOSIBLE

 

 Se giró. Oliverio estaba allí, recogiendo setas.
 Pero no la veía.
 El árbol también se giró, e hizo ademán de seguirla, pero ella le dijo que guardara su silencio acostumbrado.
 Silbó en azul intenso, intentando imitar el cielo de aquella mañana.   Oliverio se detuvo un instante y cerró los ojos, mientras escuchaba el repentino canto de un pájaro maravilloso.
 Ella dejó escapar un suspiro al mirar sus brazos.
 Él notó una mariposa posarse en su piel.
 Un gamo de ojos de lumbre apareció entre las sombras y le miró  fijamente. Él intentó acariciarlo, pero huyó. Ella arregló sus cabellos tras la huida. Y guardó en sus pupilas de ámbar la mirada de él, tierna como el musgo que recibe el rocío.
 Oliverio tanteó una gran seta bajo un arbusto. Le pareció que tenía el tacto de un seno de mujer. Entonces gimieron las ramas sobre su cabeza, como si un ejército de alborotadas ardillas saltaran sobre ellas.
 Ella colocó su mano debajo de la de él. Él sintió su bastón blando como una flor de agua.
 Cada vez más estremecido, se acercó al río, en cuya corriente se deslizaba una púrpura hoja desprendida del otoño. La frenó entre sus dedos, y un prolongado beso recorrió todo su cuerpo.
 Se sintió dulcemente enamorado. Extraño; enamorado... ¿del viento?   Pero debía volver antes de la caída del sol.
 Se sintió más viva que nunca; arrebatada; apasionada por un mortal.  Pero debía volver. Y lo sabía. Debía.
 Oliverio acudió al día siguiente. Y al otro. Y al otro. Mas el bosque callaba. Lánguidamente, retrocedía sobre sus pasos, pensando que todo había sido un sueño.

 Mientras, a lo largo de un tronco de secuoya una larga lágrima se deslizaba.

***

Maite Sánchez Romero (Volarela)