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martes, 30 de agosto de 2022

Promesa. Semana de Sindel





La espuma se agita sin tiempo sobre los acantilados; y las gaviotas celebran el frescor en sus patas amarillas. Graznan. Y cada eco alegre recorre los brazos abiertos del mar... 

Un perro se levanta para oler el sosiego de la tierra. Y roza con su cola las campanillas del silencio. 
Huele a sal, a frescura, a esperanza... y las olas, caballitos blancos, trotan por mis pies desnudos. 

Sobre las rocas, las algas dejan caer lágrimas de sol...

Un ruiseñor me mira con sus ojos brillantes, oculto en un matorral. Coloca su voz en mi voz y canta muy dentro de mí. 
Me está atravesando con su luz de diamantes. Y me hace prometer algo...  

"Que nunca le olvide, ni siquiera en las noches que ahogan la voz".


                                                               ***

Texto poético y fotografía: Volarela
Otros tipos de Promesas en el blog de Sindel

lunes, 15 de julio de 2019

Una lágrima de sangre

UNA LÁGRIMA DE SANGRE


Cuando se ponen las sombras sobre la ciudad
una mujer de negros ojos, de blancas manos,
de vestido azul profundo...
cruza las calles mojadas de llanto.
De su bolsillo saca flores
brillantes como cien lunas
y a través de las ventanas
en la tierna frente de los niños las coloca.
Los perros vagabundos la están siguiendo,
aúllan aterciopeladamente,
ella no vive aquí, ni tiene huesos ni descanso,
su morada es el Arco Iris
y trabaja con las hebras del sol
cosiendo heridas, tejiendo grillos a la noche,
meciendo los rezos en sus brazos de lluvia.

La mujer, de blanco paso, de negro pelo,
de vestido libre como el vuelo de las gaviotas...
penetra en tu sueño y te coge la mano
para que saltes con ella ese abismo que te aterra...
para que despiertes con un deseo vivaz enredado en el pelo
y cantos de golondrinas en las manos...

Pero hoy, la ciega noche la está llamando
y la mujer de blancos brazos no acude;
una lágrima de sangre le gotea por la manga.
La manzana dorada de sus labios está herida,

y las raíces de su corazón se anudan entre sí
porque los seres humanos están cerrando los ojos,
caminan, aman, se abrazan, lloran dormidos...
pero ya no creen en nada
y sólo sueñan en blanco.


Maite Sánchez (Volarela)