Este poema en prosa fue publicado hace más de 6 meses para Vade Reto. Me gusta especialmente y lo subo aquí también, a pesar de que algunos ya lo hayan leído...
ME PIDES QUE DESCRIBA TU SONRISA
Desde este vagón, sumida en su vociferante traqueteo, escribo, alegre, me siento bien...:
Un niño, frente a mí, lee. La portada de su cuento tiene dibujadas dos palomas aleteando, queriendo posarse en una mano que se les ofrece.
El niño baja su libro. Me mira con ojazos inocentes. Me sonríe, casi cómplice. Los pececillos de sus ojos trepan por mis pies; es casi una cosquilla su mirada. Río. Una de las palomas de su cuento parecen salir y posarse en mi propia mano... Noto su delicadísimo peso de ave... Sueña el instante sobre mí; toma forma de paloma, alegre, turgente. Es real.
*
Nada ha pasado; pero yo lo he sentido, y ahora lo escribo. Hay un mundo paralelo que sigue otras vías a mi lado, muy, muy cerquita. Y ese niño lo sabe.
Blanca como una ala contra el cielo, miro por los cristales: los árboles, las casas, las ventanas, las oficinas, los dormitorios, los corazones..: el mundo desperdigado es un loto abierto de instantes.
Y voy penetrando, al ritmo de mi tren, en todos ellos. De la frente dormida de la niña del cochecito a la ceja del hombre sin pasado; del sueño de la joven pianista al bolsillo del soldado muerto.
De la mano que deja una lágrima en el pomo al cerrar la puerta a las manos que sostienen la copa del triunfo.
Huelo la orquídea apretada en el pecho de alguien; la flor que no sabe que es un regalo
y viaja envuelta en una maceta sostenida por una carne que tiembla… ¡mi existencia también es un regalo! ¿Quién, quien me lleva?
¡Los ojos de ese niño, otra vez, llenos de peces amarillos, me hacen volar entre estrellas! Me han lanzado muy lejos, y ahora planeo sobre una paloma gigante, suave, que me conoce más que yo a ella.
Parece contener toda la alegría de mi vida…
Y veo a lo lejos mi hermosa canica que gira y gira sin parar, terrible y tierna a la vez:
Es el ojo más hermoso y ahora..., me mira.
¡Es esa mi Tierra, llena de brazos que claman abrazos...!
Mi dulce, mi salvaje amante de ojos azules y labios verdes. Vago herida de amor por ti desde el espacio.
¡No quiero, no quiero alejarme!
Mi voz... No la escucho como tal. Es el adagio de un oboe que se desangra en nebulosas tras de mí.
Y al instante regreso y te veo, Tierra, iluminada por la voz-relámpago de todos los niños:
Le cantan a tu alma...
*
De pronto, he caído en mi asiento. El niño de los ojillos traviesos no está. Ha debido bajar con su madre a su propio destino. Se ha dejado el cuento en el asiento.
Lo cojo y lo abro.
No hay letras.
Hay, Tierra, tus labios.
Sí; se abren y cierran como el aleteo de cien mil palomas.
Pronuncian primaveras en la muerte,
vocalizan el sonido de la vida goteando de los árboles.
Y ahora, Tierra... tus labios se estiran sonrientes... Y me piden... ¡que describa tu sonrisa!
Y yo escribo, fiel a ti siempre -con manos de coral recién creadas para el gozo-. Y escribo, entusiasmada, como recibe aquel árbol su niebla aguda de pájaros... Y al terminar el poema, veo que no hay letras, sino palomas saliendo por una puerta al infinito...
*
Ya no estoy sola en mi tren; viajo contigo a 100.000 km por hora, sobre tu tibia alma, dando vueltas por el sol.
Tu latido descomunal resuena abriendo mares en el vacío. Y yo percibo, minúsculamente, mi propio alborozo de rosa, deshojándose por el espacio...
Pintura de Nicoletta Caravia

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Me trajo hasta aquí un revuelo de palomas alborozadas... Y qué maravilla, Maite, me quedo prendada de tu relato, quiero ser niño, sonrisa, paloma, rosa... ¡Tierra!... Y leyéndote, lo soy, lo somos todos, y eso nos redime... ¡Tus relatos no es que nos encanten, es que nos encantan!... hacen magia, cambian el color de nuestras miradas, ya no son miradas grises, son profundamente coloridas, vuelan como esas palomas del libro... todo recobra verdadera vida... y uno quiere leerte y leerte para resurgir, para volar al fin de auténtico gozo... ¿será algo así la muerte?...
ResponderEliminarGracias mil por esa sonrisa infinita que nos dejas puesta siempre que te leemos... ¡leerte es verdaderamente viajar, explorar, sentir... Amar!
Milena..., ¡qué palabras tan preciosas...! Miles de gracias a ti... Este poema-relato me salió como un desahogo, un deseo de fundirme a nuestra madre Tierra que me brotó directo del corazón, así..., algo caótico, fantástico, pero con ese vuelo de auténtico gozo que comentas, que tan bien has sentido...
EliminarViajar, explorar, sentir, amar... ¡Es maravilloso que hayas sentido todo eso al leer estas palabras... !¡Tenemos un infinito de tiempo por delante para experimentar toda esa felicidad! :)
Podría ser el otro lado así, ¿por qué no? Muchas ECM narran felicidad sin límites, colorido, y una vida aún más real que esta... Al fin y al cabo lo que aquí experimentamos sólo es un pequeñísimo fragmento de la realidad, aunque muchas veces creamos que lo es todo...
Gracias, querida Milena, tú sí que me despiertas una gran sonrisa cuando llegas (así, de puntillas, tocándome entre giros con tu varita mágica :) (¡y que bien que te trajeran las palomas! ;) se emocionaron con tu bellísimo poema...
¡Muchos, muchos besos!!
Milena me deja sin palabras, preciosa Volarela, pienso igual que ella, llevas la magia dentro de tu alma y esa gracia mágica, talentosa que muy pocos, o nadie tiene, tu mirada vuela entre los colores del arcoíris. Mi en hora buena, Poeta Grade, eres un solete que da tibieza a mi alma.
ResponderEliminarTe dejo mi inmensa gratitud y bendiciones, por todo lo que compartes, que es mucho y bueno.
Se muy muy feliz.
Milena une su entusiasmo a una facilidad extraordinaria de expresar sus emociones y nos deja con la boca abierta... :) ¡Gracias a ti también, querida Marina!! por sumarte al sentimiento, y porque tú también eres magia, talento, gracia, color... y compartes con nosotros todo lo más hondo y bello, y sabes que llegas al alma...
EliminarBendiciones y que Dios te acompañe siempre ¡te mereces ser feliz!!
Un abrazo gigante :)
Mi admirada y querida Maite...Cuanta magia tienen los ojos de un niño y ese cuento de palomas, que nos impulsan al ritmo de ese tren para contemplar el paisaje y poco a poco elevarnos por encima del mundo hasta tocar otra dimensión y desde allí ver girar a nuestra amada tierra, como canica con su ojo, que nos mira y contiene toda nuestra vida, nuestros afectos y su sonrisa, que nos llena como un sol extraordinario para seguir adelante, acompañándonos en este viaje vital...
ResponderEliminarMe encanta como ese hilo conductor, que son los ojos de un niño y las palomas de su cuento te han llevado desde el paisaje cotidiano y cercano hasta la inmensidad del universo, y ese placer infinito de estar en sincronía y contemplar allí, como un Dios, la maravilla de nuestra tierra, el milagro de existir, de ser amados y abrazados.
Tu imaginación es paloma que vuela y se agiganta por momentos hasta alcanzar la grandeza de tu propio espiritu, que encuentra sentido a cada instante, que dialoga con el mensaje que nos dejan las circunstancias para sentir en profundidad el milagro de la vida y el divino Creador, que nos mueve y acompaña en los brazos de la tierra.....Precioso e inolvidable, Maite.
Mi felicitación y mi abrazo grande, grande por todo lo que nos dan tus letras: magia, emoción, profundidad, aprendizaje, sentido vital, intuición, trascendencia y ese placer infinito de estar unidos en ese viaje infinito hacia la paz y el amor que nos espera a todos....!!!!
¡Hola, mi querida amiga!
EliminarQué bien lo has dicho... "la paz y el amor que nos espera a todos". Así será, porque así es nuestra verdadera naturaleza más allá de todos los velos que tenemos puestos aquí...
Sabía que te gustaría este poema-relato. Aunque sea una fantasía está repleto de un sentimiento místico y universal que bien has visto y sentido. En lo pequeño está lo grande y viceversa... Es un lujo y un placer delicioso a la vez poder compartir contigo estas "vivencias" del alma, que algunas veces salen (como esa paloma) al encuentro de otras palomas como todas vosotras...
Te mando un abrazo inmenso con toda la gratitud que quepa en el él (que se me desborda como cascadas de azucenas... :)).
Holaa, bonita Maite, esta tarde estuvo de sol que pega en la puerta de mi casa y en las ventanas y con él llegaron unas palomas a las que le puse unas migas de pan, ellas picotearon ansiosas y melosas las migajas y se marcharon tan contentas, y yo me quedé tan tan satisfecha, ellas me miraban con unos ojillos de ternura como el niño de tu cuento, aunque una vecina me dijo, no debes hacer eso si no no la sacas de la puerta.
ResponderEliminarMe acordé de ti y aquí estoy de nuevo releyendo tu mágico cuento, y también para saludarte es saber que estás bien porque eso es lo que espero, amiga del alma mía.
Te dejo un largo abrazo llenito de gratitud y admiración, Poeta Grande.
Se muy muy feliz.
Espero que toda la lluvia que tuvimos, no te haya afectado en nada.
💫❤️✨️🌹✨️
¡Hola, Marina preciosa!
EliminarDisculpa mi ausencia; deambulo feliz como mariposa de libro en libro, y ahora con la primavera anticipada de mi tierra... de flor en flor, apartada de lo digital. Pero visitas como la tuya son primaveras que no me puedo saltar...
Jaja, qué estupendo que te acordaras de mi con tus palomas... Seguro que ya te han fichado como una hada buena que les trae regalos... Y vuelven... Y es que, además, del pan, seguro que ellas notaron tu bondad y pura energía...
Contemplar las aves, aunque sea a las cotidianas y dóciles palomas, es ya un regalo de paz y armonía que ellas nos devuelven...
Las lluvias no afectaron por aquí, al revés, están dejando una primavera fabulosa. Y yo aprovecho a meter los pies entre tanto trébol rebosante de verdor y de vida, y llenarme de energía purísima.
Un enorme abrazo, querida amiga Marina. Espero que la vida te regale su mejor caricia de amor y serenidad en estos momentos tan delicados para ti...
!Me encanta¡ Ese viaje en el tren de los mil sueños. Con esa tibieza en el alma dando vueltas por el sol.-
ResponderEliminarpintando magistralmente de belleza el cuento sin letras, expresando mil sentimientos y visiones fantásticas.
Todo me gusta, esa canina que gira y gira delante de tu ágil y dulce mirada a esa tierra que clama abrazos.
Es un poema exquisito tierno, lleno de sentimientos de ternura, de para leer y releer una y mil veces.
Un larguísimo abrazo, colmado de gratitud y bendiciones. Mi buena amiga.
Se muy muy feliz.
¡Cuánto me alegra que te guste, Marina!
EliminarTú mirada sí que es dulce.... y tierna.
Muchísimas gracias por cada relectura, por subir conmigo a este tren de la vida..., amiga. Que la vida te colme igualmente de bendiciones. :)
Mil besos!!